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piel seca

Piel protegida y a prueba del invierno ¿Cómo conseguirla?

El verano sin duda nos hace pensar en el cuidado de la piel: hidratación, protección solar, aftersun… pero ¿y el invierno? ¿Nos ocupamos de prepara la piel de la misma manera que lo hacemos en verano? La respuesta es NO!

Pues bien, esto es un error. Si bien es cierto que las pieles con problemas dermatológicos (dermatitis, rosáceas, pieles acneicas) están más concienciadas de los cuidados dermatológicos también durante el invierno, la piel sana pasa por alto muchos detalles.

¿Qué le pasa a la piel durante el invierno?

Las condiciones climáticas propias de esta estación repercuten en cambios evidentes en la piel: pieles más apagadas -fruto de la vasoconstricción-, sequedad con sensación de tirantez -el sebo tiene dificultad para difundir hacia la capa córnea- exacerbación de patologías de base, como la cuperosis, dermatitis, xerosis…

¿Qué cosas debe tener en cuenta una piel sana para prepararse para el invierno?

  • Higiene. Un imprescindible del cuidado de la piel. No debes esperar a maquillarte o haber sudado para realizar la higiene. Selecciona el producto más adecuado a tu tipo de piel y a tus preferencias de limpieza y limpiala mañana y noche. Las pieles secas agradecen las leches o los aceites limpiadores ricos en sustancias emolientes. Recuerda que deben ser productos respetuosos con el pH de la piel.
  • Hidratación/nutrición. Fundamental especialmente en invierno. Las bajas temperaturas y el viento son dos factores que ocasionan una elevada pérdida de agua transepidérmica (deshidratación) y de lípidos del estrato córneo (sequedad). Cuando la sequedad llega a situaciones extremas hablamos de xerosis, la piel aparece muy agredida, inflamada, con eritema y a menudo acompañada de picor. En estos casos optaremos por cremas con texturas más enriquecidas (emulsiones w/o) que las texturas propias del verano (emulsiones o/w o silicónicas) que son mucho más frescas como es el caso de Ladival Urban Fluid cuya textura fluida es magnífica por su rápida absorción. ¿Un truco? Aplica las cremas hidratantes sobre la piel ligueramente húmeda, aumentarás el efecto humectante de la fórmula.
  • Manchas. Las pieles maduras comienzan a expresar manchas que son el fruto de las exposiciones solares previas sin protección. Estas manchas se denominan léntigos y aunque es cierto que no es fácil eliminarlas es imprescindible evitar la aparición de nuevas y frenar la pigmentación de las ya existentes. Ladival Acción Antimanchas con Deléntigo es un producto que cubre estas dos necesidades: protección solar y protección antiedad.
  • Protección solar. Las radiaciones solares durante el invierno inciden de manera más sutil sobre la piel y somos menos conscientes de su efecto dañino sin embargo las radiaciones UV son constantes a lo largo de todo el año. La protección solar es entonces necesaria también durante los meses de invierno. Escoge productos que te ofrezcan una triple protección: UVA, UVB e IR. La protección oral es un plus que aporta grandes beneficios por su actividad antioxidante interna. ¿Conoces Ladival Cápsulas Solares Antioxidantes? No limites el uso de la nutricosmética al verano. Además estas cápsulas te aportan Vitamina C ideal para combatir resfriados y estimular la síntesis de colágeno, necesario para conseguir un efecto reafirmante.
  • Reparación. En relación al daño sobre el ADN celular causado por las radiaciones UV, el uso de reparadores celulares como la fotoliasa durante todo el año nos va a dar un extra de seguridad en la salud de la piel de cara a la prevención de lesiones como la queratosis actínica o el melanoma. Te propongo que utilices Ladival Serum Reparador con Fotoliasa como serum de tu rutina diaria antes de aplicar la crema de tratamiento habitual. El futuro en protección solar pasa por la reparación celular.
  • Labios. Los labios poseen unas características que los hace especialmente vulnerables a las condiciones climáticas del invierno. Es una zona extremadamente sensible por su estrecha capa de corneocitos y su elevada vascularización y sensibilidad. ¿El truco? Aplica el stick o emulsión labial con frecuencia, tantas veces como sea necesario y especialmente después de las comidas. Utiliza sticks que incorporen un su composición filtros solares así evitaremos los molestos efectos del herpes o la queilitis actínica. Te aconsejo Ladival Protector Labial no sólo te protegerá del sol sino que hidratará y reparará la piel de tus labios y Ladival Protector Labial Niños con un agradable sabor a fresa.
  • Manos. La piel de las manos, en parte, es nuestra carta de presentación. Las manos en invierno sufren la agresividad del frío y el viento, pero también de las radiaciones solares. Nutre tus manos con emulsiones poco grasas y después aplica el factor de protección solar sobre el dorso de las manos. Los sticks son muy prácticos para esta zona.

Aplica las cremas hidratantes sobre la piel húmeda, aumentarás su efecto humectante

Ten especial atención en las siguientes situaciones:

  • Actividad física al aire libre. El invierno se presta a la práctica de actividad física en la montaña. Si vas a practicar deporte este invierno, no te olvides de tu fotoprotector con SPF alto que ofrece un elevado grado de permanencia y resistencia a la fricción y el sudor. Te aconsejo Ladival Sport, que es ideal para pieles pilosas, no deja sensación grasa y es resistente al sudor. Genial si sales a hacer trecking y acabas en manga corta! También puedes utilizar Ladival® Alpin Sol y Frío que es fantástico por su formato bolsillo y te permitirá proteger cara y labios.
  • Pieles de niños y ancianos. Por sus características, la piel de estos dos grupos acostumbra a sensibilizar más, por tratarse de pieles inmaduras en el caso de los niños y pieles atrofiadas en el caso de los ancianos. Estas pieles se deshidratan más fácilmente durante el invierno. Utiliza Ladival Niños y Pieles Atópicas en su formato de 75ml para proteger sus caritas del frio y el sol y Ladival Pieles Secas en el caso de las pieles seniles.
  • Cuperosis y rojeces. Los cambios de temperatura bruscos pueden desencadenar brotes en pieles con rojeces. Estas pieles deben seguir tratamientos específicos y protección solar anual como por ejemplo Ladival Pieles Sensibles o Alérgicas que garantiza una triple protección y una fórmula libre de agentes sensibilizantes como los perfumes, colorantes, conservantes y parabenos.
  • Dermatitis atópica. Las dermatitis atópicas empeoran notablemente con el efecto del frío. Nútrelas, es básico mantener en equilibrio el manto hidrolipídico.

Recuerda, disfruta a tope de esta estación y de todo lo que te ofrece pero no olvides que la piel es un órgano al que debemos cuidar y mimar durante todo el año. Feliz invierno!

Antiinflamatorios: cómo cuidar la piel después de un tratamiento continuado

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Los antiinflamatorios tópicos son tratamientos farmacológicos destinados a aplicar de manera externa (tópica) en una zona de nuestro cuerpo.

Cuando hablamos de antiinflamatorios tópicos, nos solemos referir a los AntiInflamatorios No Estreoideos, lo que en el argot sanitario se conoce como AINE. Los AINEs se diferencian de los antiinflamatorios esteroideos, que derivan de la familia de los “corticoides” y a los que, solo mencionarlos en el mostrador, provocan rechazo entre los pacientes. Leer Más

¿Cómo elegir el protector solar más adecuado para ti?

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¡El fotoprotector! ¿Cuál debo elegir según mi piel? Entramos en la farmacia y pedimos un protector solar.

Debemos tener en cuenta diferentes factores. ¿Os suena el fototipo? Existen 6 fototipos distintos, según color de piel y pelo, si hay o no pecas, la facilidad o dificultad para broncearse, la sensibilidad al sol que tengas… Nos lo explica muy bien María Martínez en su post, pero ¿qué pasa con el tipo de piel? Piel grasa, piel atópica, piel seca, piel madura, la de los niños,… no todos necesitamos el mismo tipo de protector solar.

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Conoce tu tipo de piel

El tipo de piel que tienes no sólo depende de tu herencia, también depende del estilo de vida que lleves, de lo que comas o de cómo estés cuidando tu cuerpo. Sumado a esto, debes considerar que tu piel cambia con el transcurso de los años: en tu juventud es más grasa y, al envejecer, suele resecarse.
Por todo esto, es importante conocer tu piel y saber cómo cuidarla para mantenerla saludable. A continuación, te presentamos una lista de los tipos de piel que existen, sus características y algunos consejos para su protección:

• Piel Grasa: es aquella que se ve brillante, que es aceitosa al tacto, tiene poros abiertos y grandes, y a veces acné o espinillas. A las personas con piel grasa se les aconseja cuidar su alimentación: no consumir gran cantidad de carnes rojas, chocolate o alcohol y comer más frutas y verduras; hacer más deportes; sueños profundos de 7 a 8 horas diarias y no abusar de los jabones.

• Piel Seca: a pesar de no presentar acné, puntos negros o poros abiertos, esta piel tiene otros problemas que requieren de un cuidado distinto. Es una piel fácil de irritar con los cambios medioambientales, presenta escamas y se ve opaca.
Se recomienda evitar baños muy calientes, tomar abundante agua, una vez a la semana, hacer tratamientos humectantes de hidratación.

• Piel Mixta: es una piel con zonas grasas, muy visible en la zona T de la cara, y con zonas secas. Debido a esto, cuando se intenta contrarrestar los problemas de una zona, se empeoran los de la otra.
Es necesario el uso de productos específicos para este tipo de piel. En el caso de tratamientos de hidratación, se debe iniciar la aplicación de los productos en las zonas más secas y terminar en las zonas más grasas.

• Piel Sensible: es generalmente de color rosa o roja, debido a su delicadeza. Por esa misma razón, suele ser alérgica y presentar ruptura de venas o capilares.
Se aconseja lavarla con agua templada y jabón suave, evitar el uso de exfoliantes que puedan dañarla, en invierno protegerla del frío con bufandas y de las grietas con cremas hidratantes y, en verano, mantenerla protegida del sol.

• Piel Normal: es el tipo de piel ideal. Es suave, firme y equilibrada. Aún así, es bueno mimarla de vez en cuando y no descuidarla.
Aplicar mascarillas naturales en este tipo de piel, permite que se mantenga nutrida. Además, es importante mantener una rutina de limpieza, tonificación y humectación periódica y una dieta equilibrada.

Conociendo tu piel, prestando atención a los cambios que suceden en ella y cuidándola regularmente, podrás controlarla y mantenerla sana apropiadamente. Es importante proteger cualquier tipo de piel de las radiaciones UV-A, UV-B e Infarrojo-A, durante todo el año.

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