9 pasos para acabar con los poros abiertos

Tod@s deseamos una piel perfecta, ¿verdad? Hacemos lo imposible por disimular las arrugas, las manchas, la falta de luminosidad… pero ¿qué podemos hacer cuando nos preocupan los poros abiertos? ¡Veamos!

El poro es una estructura imprescindible en nuestra piel. Se trata de una pequeña abertura en la epidermis cuya función principal es favorecer la transpiración y el mantenimiento del manto hidrolipídico.
De media una persona tiene 2 millones de poros y los poros son más abundantes y evidentes en el rostro. Concretamente en el área de la frente, la nariz y sus laterales, los pómulos y el mentón, zonas en las que hay más secreción sebácea.
A pesar de que las mujeres somos las que más nos preocupamos por este problema, es mucho más frecuente en los hombres. Los poros son especialmente frecuentes en pieles grasas pero cabe decir que pueden darse en cualquier tipo de piel.

Éstas son las complicaciones que pueden surgir:

Poros abiertos /dilatados:

Se da cuando se llenan de secreciones grasas, pues el folículo pilosebáceo se deforma. Es propio de las mejillas, la nariz y la frente.

Poro obstruido:

Aparece cuando la secreción sebácea queda retenida en el canal del folículo taponando el poro, obstruyéndolo. Es el llamado comedón. En ocasiones estos comedones evolucionan a puntos negros, bien por un cúmulo de melanina, bien por oxidación del sebo.

Existes 3 factores por los que nuestros poros están especialmente abiertos:

1. Factor genético. El tamaño de los poros depende del tamaño de la glándula sebácea que viene determinada por nuestro ADN. Además es algo hereditario por lo que es un factor sobre el que no podemos influir.
2. Factores hormonales. Debido a la acción de los andrógenos (tanto en la adolescencia como en la menopausia) aumenta significativamente la actividad sebácea y por tanto el riesgo de poros dilatados.
3. Factor envejecimiento. La falta de firmeza propia del paso de los años se traduce en poros más dilatados. Además en estas edades se presentan algo más grandes que en la adolescencia.

Éstas son las soluciones a los poros abiertos:

Al tratarse de una cuestión en la que la genética juega un papel capital es complicado eliminar definitivamente su aparición. Sin embargo, podemos implantar una serie de hábitos y tratamientos que mejorarán su aspecto considerablemente:

1. Higiene para eliminar impurezas. Éste es un paso absolutamente necesario en el caso de tener poros abiertos en el rostro. Si estamos frente a una piel grasa utilizaremos un producto específico, seborregulador. La higiene se realizará mañana y noche.

2. Tonificar. Este tipo de productos son refrescantes y tienen propiedades absorbentes de los lípidos. A menudo incorporan componentes astringentes. Utilízalo también mañana y noche.

3. Mascarillas. Se aplican en capa gruesa y se dejan actuar unos minutos realizan una limpieza en profundidad de los poros abiertos. Las arcillas dan muy buenos resultados en pieles jóvenes. Aplícalas 1 vez a la semana, aproximadamente.

4. Exfoliar. Es recomendable realizar las exfoliaciones a menudo, en función del grado de sensibilidad de cada piel. La exfoliación permite eliminar las células muertas y desincrustar los poros disminuyendo así el riesgo de aparición de comedones y/o acné.

5. Hidratación. La piel siempre debe hidratarse con productos que eviten la evaporación del agua natural de la piel o bien captando agua externa. Independientemente de nuestro tipo de piel siempre la hidrataremos pues mejoraremos sus funciones. Si tu piel es grasa con poros te aconsejo utilizar productos matificantes y no comedogénicos.

6. Tratamientos específicos con retinoides. Los retinoides pueden ser aplicados vía tópica o incluso vía oral (siempre bajo prescripción médica). Es un recurso al que acudir en casos más extremos en los que el poro ocasiona un serio problema estético.

7. Tratamientos laser en pieles maduras, para estimular la firmeza y así la reducción de poros abiertos o dilatados.

8. Protección Solar. No olvides este paso. En pieles con tendencia acnéica el protector solar es un must para evitar manchas y en pieles más maduras un aliado frente al fotoenvejecimiento. La linia Ladival® te ofrece un amplio abanico de opciones para frenar las radiaciones y a la vez cuidar tu piel.

9. Estilo de vida saludable. Eliminar el estrés, la contaminación de nuestra piel, practicar deporte y tener buenos hábitos alimentarios son los aliados de una buena salud in&out. Una vida sana también equilibrará tu piel.

¡Ponte manos a la obra y dile adiós a los poros abiertos!