Consejos para proteger la piel del rostro de la contaminación

Cuando hablamos de proteger la piel, de manera casi instantánea nos vienen a la mente los rayos solares. Sin embargo, existen otras agresiones externas a las que está sometida nuestra piel de manera diaria. La contaminación ambiental, por desgracia, es un factor a tener muy en cuenta en la salud de la piel. El exceso de tráfico de las ciudades, la falta de lluvias o los residuos que emitimos en el aire derivados de nuestra actividad diaria, son solo algunas de las causas de la creciente polución que, además de afectar al medio ambiente, también inciden de manera directa sobre la salud de nuestra piel. Por lo que, proteger la piel de la contaminación es clave para garantizar su bienestar.

¿Cómo podemos prevenir los daños que la contaminación causa en nuestra piel?

El primer paso para prevenir de manera efectiva los efectos perjudiciales de la contaminación sobre la piel es establecer una correcta rutina facial diaria, empezando por una limpieza que elimine al máximo las partículas que se van depositando a lo largo del día.

Es necesario limpiar la piel tanto por la mañana como por la noche en dos fases. Primero debemos usar un limpiador suave que arrastre todas esas partículas dañinas y la suciedad que obstruye los poros, y después actuar de una manera más profunda usando un tónico natural.

Los productos cosméticos destinados a la limpieza diaria de la piel deben respetar el pH de la misma, sin resultar irritantes ni provocar reacciones alérgicas. Una buena opción sería usar una leche limpiadora fluida de manera diaria tanto en la cara como en el cuello, aplicándola con un ligero masaje durante un par de minutos, y seguidamente retirarla con algodones para aplicar el tónico.

Una vez a la semana debemos incluir en nuestra rutina de limpieza facial una exfoliación, ya que eliminará las células muertas que se acumulan en la superficie de nuestro rostro y que obstruyen nuestros poros. Además, estimulará la reparación de la capa más superficial de la piel, que sin duda es la más expuesta a los efectos de la contaminación.

La exfoliación semanal ayudará al proceso natural de regeneración celular e incentivará la microcirculación sanguínea de la piel al liberarla de las impurezas y favoreciendo que los productos que apliquemos de manera diaria se absorban mucho mejor.

Deberemos optar siempre por productos exfoliantes que respeten nuestro tipo de piel, con componentes naturales como por ejemplo el polvo de hueso de albaricoque, bolitas o granos de jojoba o las micro perlas de silicio vegetal.

¿Qué papel juegan los antioxidantes en la protección de la piel frente a la contaminación?

Uno de los efectos de la contaminación sobre la salud de la piel es acelerar su envejecimiento, haciendo que su aspecto se vuelva apagado y sin luminosidad. Los antioxidantes tienen la capacidad de frenar ese proceso.

Una alimentación rica en antioxidantes nos ayudará a frenar desde dentro la acción de los radicales libres sobre nuestra piel. Además, podemos usar productos cosméticos que los incluyan, como cremas con vitamina C o E, para dar un aporte extra.

¿Es necesario usar una crema facial hidratante de manera diaria?

La respuesta es sí. La piel del rostro es la más expuesta a los agentes externos, y también es la más delicada, de manera que el siguiente paso en la rutina de cuidado facial tras la limpieza debe ser una correcta hidratación y protección.

Mantener un nivel de humedad adecuado en la capa más superficial de la piel, la epidermis, contribuye a fortalecer la primera barrera protectora que tiene nuestra piel frente a los agentes contaminantes porque su capa más externa es hidrolípidica, lo que significa que está formada por grasa y agua. Por este motivo, la hidratación superficial de la epidermis es la base para tener una piel protegida frente a la contaminación.

Asimismo, la hidratación del rostro contribuye a su buen aspecto, pues en una piel deshidratada las ojeras, las manchas, los granitos y las arrugas se intensifican debido a que está debilitada y mucho más sensible a las imperfecciones.

Debemos escoger una crema facial hidratante de uso diario según nuestro tipo de piel, prestando especial atención al tipo de clima en el que vivimos. En una zona donde el calor y la humedad sean constantes optaremos por cremas hidratantes ligeras, pero en zonas con temperaturas bajas o donde el viento sea protagonista, quizá debamos optar por cremas hidratantes nutritivas más ricas, para aportar una mayor hidratación.

En cualquier caso, los serums hidratantes también nos serán muy útiles para tratar problemas cutáneos específicos, ya que su alta concentración de activos penetra en las capas más profundas de la piel. En este sentido, Ladival® Serum Regenerador es una opción muy recomendable porque la enzima Fotoliasa que contiene repara el ADN hasta en un 45% en solo media hora.

Ladival® Serum Regenerador ayuda al sistema inmunitario de la piel desde dentro, separando las cadenas de ADN unidas y regenerando así las células dañadas por la radiación solar ultravioleta. Además, calma la piel enrojecida, disminuye el riesgo de eritemas solares y protege frente a los efectos carcinogénicos de la radiación, de manera que introducirlo en nuestra rutina facial diaria nos ayudará a mantener una piel más sana, más firme y más luminosa.

¿Cómo podemos proteger la piel de la contaminación de manera eficaz?

El tercer y último paso en la rutina facial diaria es la protección solar. Sabemos que la radiación del sol es el factor principal para el envejecimiento prematuro de la piel, y ahora también sabemos que la contaminación puede tener el mismo efecto debido al estrés oxidativo que generan las partículas de suciedad al depositarse en nuestro rostro.

Usar un protector solar facial con factor +50 que, además de proteger nuestra piel de los rayos UVA, UVB e IR-A, la proteja frente a la contaminación debe ser un básico indiscutible. En este sentido, Ladival® Urban Fluid ha demostrado mediante estudios científicos su eficacia contra las radiaciones solares, la luz azul y también la polución, gracias al activo natural Radicare® Gold que combate el estrés oxidativo que todos estos factores externos provocan en nuestra piel, reduciendo hasta en un 62% la producción de radicales libres.

Incluir un protector solar facial como Ladival® Urban Fluid en nuestra rutina diaria nos ofrece la seguridad de que nuestra piel está protegida contra todas las agresiones externas que promueven su envejecimiento prematuro. Gracias a su textura fluida ultra ligera, lo podemos usar cada día sin problema, puesto que proporciona un efecto matificante y un acabado sin brillos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *