Protegerse frente a la luz de las pantallas

Los efectos de la luz azul

Para muchos de nosotros, septiembre significa el fin de las vacaciones y la vuelta al trabajo, ya sea en la oficina o en casa. Durante las vacaciones, posiblemente nos hemos expuesto en mayor medida al sol, aunque con protección solar. Todos conocemos el efecto nocivo de los rayos ultravioleta (UV) en nuestra piel, pero recientemente se han empezado a estudiar los efectos del espectro de luz visible sobre nuestro organismo. En concreto, están apareciendo los primeros resultados de estudios de la exposición a la luz azul que emiten las pantallas de los ordenadores, móviles y tabletas.

Propiedades de la luz azul

La luz azul es el rango del espectro de luz visible que abarca una longitud de onda de entre 380 y 495 nanómetros. La luz azul es un tipo de luz visible de alta energía. El poder de la luz en esta longitud de onda es conocido, y de hecho se usa para realizar fototerapia. Pero, ¿por qué es ahora motivo de preocupación?

Se calcula que el 30% de la radiación que emite el sol entre las nueve de la mañana y las ocho de la tarde es luz azul, pero resulta que el 40% de la luz emitida por la pantalla de móviles, tabletas, ordenadores o televisores también es luz azul. La suma de toda esta exposición es la que hace que podamos observar los efectos nocivos que provoca la luz azul.

Algunos estudios muestran que la exposición nocturna a esta luz suprime la secreción de melatonina, alterando así el sistema circadiano. Algunos estudios reportan cambios en la duración del sueño y en la presión arterial. No es de extrañar entonces que se haya empezado a estudiar qué efectos puede tener en nuestra piel.

¿Qué efectos nocivos tiene la luz de las pantallas sobre la piel?

La luz azul de las pantallas puede provocar una aceleración del envejecimiento de nuestra piel al afectarla en distintos aspectos:

  • Sequedad: la luz azul disminuye la capacidad de mantener la correcta hidratación de la piel, ya que podría reducir la presencia de acuaporinas en nuestros queratinocitos (las células que conforman nuestra piel).
  • Arrugas: éstas se producen por la pérdida de colágeno y elastina derivada de la edad y los factores externos (el exposoma). Recientemente se ha demostrado que la exposición a la luz azul de las pantallas aumenta la producción de radicales libres de oxígeno (que son nocivos para la piel) y provoca la activación de metaloproteinasas que degradan el colágeno.
  • Manchas: se ha demostrado que la luz visible azul también puede provocar manchas en nuestra piel. Según José Aguilera, doctor en Biología y académico de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), las personas que pueden ser más vulnerables a sufrir una hiperpigmentación por luz azul son aquellas que presentan un fototipo alto (piel más oscura), las mujeres embarazadas, y las personas que se someten a procedimientos de ‘peeling’ o procedimientos de ‘resurfacing’ en la cara, ya que su piel es más sensible.

¿Cómo puedo protegerme frente a la luz de las pantallas?

Actualmente existen filtros físicos que permiten limitar la luz azul emitida por las pantallas. Éstos se pueden comprar para móvil, tableta y ordenador, e incluso algunas lentes de gafas también lo incorporan.

La otra solución pasa por utilizar filtros químicos. Como la luz azul realiza su efecto nocivo a través de los radicales libres, debemos usar cremas con antioxidantes potentes como Radicare®-Gold (presente en Ladival® Urban Fluid). Este compuesto ha demostrado en estudios in vitro su capacidad de absorber la luz visible de alta energía, activar el sistema de defensa de estrés oxidativo de las células, aliviando así el estrés oxidativo celular y protegiendo las células contra la peroxidación lipídica. Estos resultados se han visto refrendados con estudios in vivo que muestran como Radicare-Gold® atenúa la pérdida de carotenoides (antioxidantes) de la piel en verano, reduce la peroxidación lipídica, fortalece la barrera cutánea y aumenta la hidratación de la piel y desacelera el envejecimiento de la piel.

Por todos estos estudios, Radicare-Gold® (presente en Ladival® Urban Fluid), nos protege frente al estrés oxidativo en la piel producido por la luz azul. Todos estos argumentos sumados a que Ladival® Urban Fluid protege además contra los rayos ultravioleta e infrarrojo A y a que su formulación SIN respeta la piel y evita reacciones alérgicas, convierten este producto una buena elección para la protección de nuestra piel en una vida urbana.

Referencias:

  • Mortazavi SAR, et al. Blocking Short-Wavelength Component of the Visible Light Emitted by Smartphones’ Screens Improves Human Sleep Quality. J Biomed Phys Eng. 2018;8(4):375-380.
  • Liebel F, Kaur S, Ruvolo E, Kollias N, Southall MD. Irradiation of skin with visible light induces reactive oxygen species and matrix-degrading enzymes. J Invest Dermatol. 2012;132(7):1901-1907.

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