Cuidado facial

El fotoenvejecimiento de la piel

A partir de la edad de 25 años nuestro cuerpo disminuye la producción de colágeno y elastina, dos proteínas indispensables para el mantenimiento de la estructura de la piel. De este modo, se ralentiza su regeneración, perdiendo así firmeza y elasticidad, lo que induce a la aparición de las primeras arrugas y manchas, los principales signos del envejecimiento.

La magnitud de este proceso es distinta para cada persona y se relaciona con factores como la genética, el estilo de vida, la alimentación y un factor clave: el sol.

En esencia, podemos decir que envejecemos porque nos oxidamos. El sol, y fundamentalmente la radicación del Infrarrojo-A, favorece la formación de radicales libres que causan la oxidación de las estructuras biológicas de nuestra piel, potenciando la destrucción de colágeno y limitando su producción.

El resultado será visible en forma de arrugas más profundas y más numerosas de lo que correspondería a nuestra edad.

Otro de los efectos del sol es la aparición de las indeseadas manchas en la cara. En este caso, la radicación responsable de la aparición de este signo es la radiación Ultravioleta-A (UV-A). Los UV-A fomentan la acumulación en la piel de dos pigmentos: la melanina y la lipofuscina, este último también llamado “pigmento del envejecimiento”.

Por último, para entender el efecto del fotoenvejecimiento, es importante tener en cuenta el papel de la radiación Ultravioleta-B (UV-B). Sus efectos se relacionan con los daños que se producen a nivel celular, visibles en forma de alteraciones en el tono y la aspereza de la piel.

Por tanto, una piel fotoenvejecida presentará más arrugas, más manchas y más alteraciones en el tono de lo que correspondería a su edad, de hecho el 80% de las arrugas de nuestra piel corresponden a los efectos del sol.

Además, los signos serán más visibles en las zonas del cuerpo más expuestas al sol: la cara, el cuello, el escote y las manos. Lo efectos del sol en el fotoenvejecimiento de la piel son acumulativos. Por este motivo es importante proteger la piel del sol durante todo el año y no solamente en verano.

La investigación y la tecnología de Ladival® han conseguido formular una línea de protectores solares especialmente indicados para el cuidado facial previniendo el fotoenvejecimiento y disminuyendo los efectos de este envejecimiento prematuro en nuestra piel debido a los efectos nocivos del sol.

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