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La dermatitis atópica y los moluscos contagiosos en verano

Que la piel no irrite el verano de tus pequeños

El verano es una de las épocas más esperadas por los niños. Sin embargo, algunos pequeños tienen pieles con afecciones cutáneas que se pueden ver exacerbadas por el calor, el sudor, el sol, la sal o el cloro.

La dermatitis atópica y los moluscos contagiosos son dos de las enfermedades de la piel más frecuentes en niños, por lo que conocer cómo paliarlas en verano es vital para su bienestar. Además, estos trastornos están estrechamente relacionados: una piel con dermatitis atópica carece de una barrera cutánea fuerte, lo que permite que los gérmenes penetren en ella y causen lesiones con mayor facilidad.

¿Qué es la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel que cursa a brotes. Es más frecuente en la población infantil y suele mejorar con la edad, llegando a desaparecer en muchos casos. En algunos pacientes, se relaciona con asma, rinitis alergia, alergias u otras afecciones.

Una piel con dermatitis atópica tiende a estar seca e irritarse. Los brotes de la enfermedad se manifiestan en forma de piel inflamada, rugosa, rojiza y que pica; algo denominado eccema. Su barrera cutánea es en cierto modo disfuncional, por lo que se debe reforzar y proteger sobre todo de cara al verano. De hecho, es muy importante que una piel con esta afección entre al verano con una barrera en su mejor estado para hacer frente a la hostilidad de la estación.

¿Qué son los moluscos contagiosos?

Los moluscos contagiosos son lesiones cutáneas producidas por poxvirus, que pueden ser transmitidas por contacto de piel con piel, objetos o ropa. Se trata de una infección superficial especialmente frecuente en niños. Suelen desaparecer solos aunque pueden ser tratados en consulta o en casa bajo recomendación médica. Por tanto, padecerla no es grave en relación a la salud interna.

Este trastorno se manifiesta a través de pequeñas protuberancias de menos de 1 mm a 4 mm.  Tienen un color rosado, en forma de esfera y con el centro un tanto deprimido. Pueden aparecer una o más lesiones las cuales pueden estar rodeadas de eccemas o irritaciones.

¿Cómo reducir el riesgo de contagio y cuidar la piel?

Una piel con una o ambas afecciones debe recibir un cuidado un poco especial, por ejemplo:

  • Insistir en la nutrición de la piel en verano. Ladival®After Sun Niños y Piel Atópica repara y protege la piel evitando reacciones alérgicas.
  • Proteger la piel frente a la exposición a la luz solar durante todo el año. Ladival®Niños y Piel Atópica ofrece un FPS 50+ resistente al agua y está disponible en crema o spray.
  • Hidratar la piel durante todo el año. Esto fortifica y nutre la barrera cutánea, insistir en los meses previos al verano.
  • Realizar duchas cortas. El exceso de agua en una ducha larga, daña la barrrera cutánea, por ello las dichas deben ser cortas. La idea es mantener lo mas intacta y cuidada nuestra piel para intentar tanto brotes de dermatitis como la aparicion de moluscos.
  • Evitar el rascado. Hacerlo previene la irritación en el resto de la piel y la autoinoculación. Hablamos de autoinoculacion cuando nosotros mismos llevamos con las uñas al virus del molusco de una zona a otra de la piel. Al rascar la piel puede penetrar con mayor facilidad apareciendo nuevos moluscos.

Seguir estos consejos es básico para disfrutar de un verano en el que el bienestar de la piel no esté en juego. Desde Ladival, deseamos que tus pequeños y tú paséis un feliz y sano verano.

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