Manchas rosadas en la piel: Síntomas, causas y tratamiento

La pitiriasis rosada es un trastorno común de la piel que se caracteriza por la aparición de manchas de color rosado y, a veces, picor. En este post explicamos en qué consiste, por qué se produce y cómo puede tratarse.

¿Qué son las manchas rosadas en la piel?

La pitiriasis rosada es una erupción de la piel leve que se caracteriza por su color rosado. Normalmente, se inicia con una sola mancha ovalada de tamaño grande (entre 2 y 10 cm) en el pecho, el abdomen, la espalda o el cuello, aunque también puede localizarse en la cara, el cuero cabelludo o cerca de los genitales. Pasados unos días, suele aparecer una erupción más generalizada, formada por manchas más pequeñas que se agrupan en la espalda siguiendo el patrón de un pino. Estas manchas pequeñas pueden extenderse a los brazos y las piernas, aunque no suelen presentarse en las palmas de las manos ni en las plantas de los pies.

Las erupciones pueden ser escamosas y causar un picor intenso, pero no son dolorosas. Es importante destacar que, en personas de piel oscura, las manchas pueden ser de color gris, marrón oscuro o negro.

Otros síntomas que caracterizan este problema de la piel, y que suelen aparecer unos días antes de la primera erupción cutánea son: dolor de cabeza, dolor de garganta, fiebre leve y fatiga.

¿Qué causa las manchas rosadas en la piel?

Actualmente no se conoce la causa de la pitiriasis rosada. Se cree que puede originarse a partir de una infección viral, principalmente por algunos virus de la familia del herpes. Sin embargo, no está relacionada con el virus responsable del herpes labial y, a pesar de su posible origen infeccioso, no es una enfermedad contagiosa.

La pitiriasis rosada puede aparecer en personas de cualquier edad, pero es más frecuente en niños mayores y adultos jóvenes, entre los 10 y 35 años. Por otra parte, parece ser que es más probable que ocurra en los meses de primavera y otoño.

¿Existe tratamiento para las manchas rosadas?

En general, las erupciones de la pitiriasis rosada suelen desaparecer por sí solas al cabo de un periodo de entre 4 y 10 semanas. Después, la piel puede presentar zonas de color más claro u oscuro, pero normalmente vuelve a su aspecto normal en pocos meses, sin dejar marcas ni cicatrices. Además, estas erupciones no acostumbran a volver a ocurrir en la misma persona.

Así pues, no suele ser necesario el tratamiento de la pitiriasis rosada. No obstante, se pueden seguir las siguientes recomendaciones para evitar el empeoramiento de las erupciones y aliviar el picor que producen:

  • Limitar la actividad física, ya que puede agravar las lesiones de la piel.
  • Bañarse o ducharse con agua tibia, ya que el agua caliente también puede empeorar la erupción.
  • Tomar un baño de avena para aliviar el picor.
  • Usar una crema emoliente para hidratar y calmar la piel.
  • Aplicar loción de calamina y/o compresas frías en la zona de la erupción.
  • Protegerse del sol con un protector respetuoso como Ladival Piel Sensible, ya que las quemaduras solares pueden empeorar las erupciones.

En el caso de que estas recomendaciones no ayuden a aliviar los síntomas, el médico puede recomendar el uso de algunos medicamentos orales o tópicos para aliviar el picor. La exposición moderada a la luz solar o el tratamiento con rayos ultravioleta, siempre bajo la supervisión de un dermatólogo, también pueden ser útiles para acelerar la desaparición de las erupciones.

De todos modos, en caso de tener una erupción cutánea persistente sin causa aparente, es preferible acudir al médico. Él podrá confirmar si se trata de pitiriasis rosada o bien otro problema de la piel (p.ej., eccema, psoriasis o tiña) y recomendar el tratamiento más adecuado.

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