¿Porqué aparecen manchas en la piel?

Para entender cómo y porqué aparecen manchas en la piel, veamos antes cómo funciona y qué variables influyen en su tono (o pigmentación).

Pigmentación de la piel sana

El color de nuestra piel (y también de nuestro cabello) viene genéticamente determinado principalmente por un pigmento natural generado por nuestro cuerpo. Se trata de la melanina.

Existen dos tipos de melaninas: la eumelanina (pigmento pardo o negro) y la feomelanina (pigmento amarillo o rojo), y según la proporción de cada una de ellas la piel y el cabello tendrán un matiz u otro. Su función principal es la de proteger la epidermis impidiendo la penetración de los rayos UV.

La melanina es producida por unas células situadas en la capa basal de la epidermis y en el folículo piloso llamadas melanocitos. Esta producción de pigmento es regulada principalmente por la exposición a la luz ultravioleta (UV), por estímulos de tipo hormonal y por factores genéticos.

Alteraciones en la pigmentación: Manchas

La gran mayoría de manchas que pueden aparecer en nuestra piel (ya sean manchas blancas, negras, marrones o manchas rojas), se producen cuando hay una alteración en la cantidad de melanina o la cantidad y/o actividad de melanocitos en zonas puntuales o generalizadas del cuerpo, de manera que se produce una disminución (y hasta pérdida total) del color de la piel o un aumento de éste. Estas alteraciones se denominan:

Despigmentación: Cuando hay una pérdida completa de melanocitos y se generan manchas blancas en la piel, como en el caso del vitíligo.

Hipopigmentación: Cuando sí hay melanocitos pero éstos generan una cantidad mucho más baja (o inexistente) de melanina de lo que sería normal. En el caso del albinismo, por ejemplo, esta hipopigmentación es generalizada. También se pueden dar casos de hipopigmentación después de una lesión en la piel (por una úlcera, una quemadura o hasta por la exposición a una sustancia química), o también después de afecciones inflamatorias como la dermatitis atópica o la psoriasis.

Hiperpigmentación: Una cantidad anormalmente alta de pigmentación genera manchas marrones, negras, o rojas. Esta presencia anormalmente elevada de pigmento puede ser debida a diferentes factores:

  • Cuando los melanocitos producen más melanina de lo normal (hiperactividad melanocitaria). Sería el caso de las efélides (o pecas), el léntigo solar o el melasma.
  • Cuando aumenta el número de melanocitos (proliferación melanocitaria). Sería el caso de los nevus (o lunares), o el léntigo senil.
  • También existe la hiperpigmentación por fotosensibilización. Cuando la radiación solar interacciona con zonas de piel expuestas a diferentes agentes fotosensibilizadores y se provoca una respuesta adversa. Los agentes que tienen esta capacidad fotosensibilizadora pueden ser químicos (como el perfume, algunas plantas o algunos medicamentos), físicos (como el frío o el calor) o mecánicos.
  • En algunos casos también pueden aparecer manchas residuales tras un proceso inflamatorio de la piel como podría ser herpes, eccema, traumatismo cutáneo, quemadura, acné, etc. Este fenómeno se llama hiperpigmentación post-inflamatoria.

Consecuencias de las manchas en la piel

A pesar de que la gran mayoría de manchas que hemos comentado no suelen ser malignas, es importante controlarlas y consultar con el especialista ante cambios de tamaño, color, forma, dolor, picazón, etc. Aún siendo manchas benignas y se trate por tanto de una cuestión estética, muchas veces las manchas en la piel (según su tamaño y localización) pueden ocasionar malestar, falta de autoestima y otros problemas psicológicos, por lo que su tratamiento es igualmente necesario.

¿Se pueden eliminar las manchas en la piel?

En el caso de manchas blancas o claras (despigmentación o hipopigmentación), se utilizan tratamientos para repigmentar la piel, protectores solares (imprescindible para proteger la piel que está desprotegida ante las radiaciones solares), y maquillaje para disimular las lesiones.

En cambio, para manchas oscuras debidas a una hiperpigmentación, existen también diferentes principios activos despigmentantes, así como otras opciones cosméticas o de dermofarmacia, como serían el tratamiento peeling (que destruye de forma controlada la epidermis y las capas más superficiales de la dermis), la crioterapia (que elimina melanocitos aplicando frío en la zona), o la laserterapia (que emite un haz de luz de alta intensidad que elimina las hiperpigmentaciones). También se puede optar por el maquillaje. Es recomendable empezar los tratamientos despigmentantes durante los meses de otoño e invierno (cuando la radiación solar es menor), y usar fotoprotector todos los días (incluso los nublados).

Para cualquiera de estos tratamientos despigmentantes o repigmentantes, es necesario ser constante y tener paciencia, ya que para poder apreciar mejoría serán necesarias semanas de aplicación.

Es por este motivo, que los especialistas coinciden en que el tratamiento más efectivo para acabar con las manchas es la prevención, por lo que el uso diario de fotoprotección (a lo largo de todo el año), así como evitar las horas de mayor exposición solar, son las mejores medidas que podemos adoptar para prevenir la aparición de las manchas cutáneas.

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