Todo lo que debes saber de la dermatitis atópica

Dermatitis atópica

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por picazón intensa y lesiones eccematosas recurrentes. Es la principal carga de salud no mortal entre las enfermedades de la piel, inflige una carga psicosocial sustancial a los pacientes y sus familiares, y aumenta el riesgo de otras enfermedades inflamatorias inmunomediadas.

Se calcula que puede afectar aproximadamente del 15% al ​​20% de los niños y del 1% al 3% de los adultos en todo el mundo. La dermatitis atópica suele empezar en la infancia y frecuentemente se resuelve cuando el niño alcanza la edad adulta; sin embargo, aproximadamente del 10% al 30% de los niños afectados continuarán teniendo síntomas de enfermedad.

Diagnóstico y sintomatología de la enfermedad

No existen pruebas de laboratorio o histológicas concluyentes así que el diagnóstico depende exclusivamente de la presentación clínica. La enfermedad puede presentarse como un curso continuo o bien como brotes de naturaleza recurrente-remitente.

El prurito (picazón) es la característica esencial requerida para el diagnóstico de dermatitis atópica. Desafortunadamente, en esta afección atópica de la piel, rascarse y frotarse solo empeora la picazón experimentada por el paciente e irrita aún más la piel, empeorando las lesiones eccematosas características de esta patología.

Estas lesiones se pueden presentar en distintas fases clínicas:

  • Lesiones agudas. Erupciones difusas de parches eritematosos (con enrojecimiento) y exudado.
  • Lesiones subagudas. Placas eritematosas y secas.
  • Lesiones crónicas. Están poco demarcadas y tienen parches escamosos y placas con excoriación y engrosamiento de la epidermis secundaria al rascado crónico (liquenificación).

Las lesiones pueden afectar a cualquier parte del cuerpo, pero generalmente muestran morfología y distribución relacionadas con la edad.

  • En los lactantes: la dermatitis atópica es generalmente aguda, con lesiones principalmente en la cara y las superficies extensoras de las extremidades y el tronco.
  • Desde la edad de 1 a 2 años en adelante se observan manifestaciones con diferentes tipos de lesiones cutáneas, particularmente en los pliegues del cuerpo (codos, rodillas, y cuello).
  • Los adolescentes y adultos a menudo presentan placas excoriadas en las piernas, muñecas, tobillos y párpados; en la parte superior del tronco y el cuello. Los hombros y el cuero cabelludo también pueden estar involucrados.
El patrón de la dermatitis atópica varía con la edad.
Imagen:  Madhero88. Imagen con licencia Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported license.

La picazón y las lesiones eccematosas no son las únicas consecuencias de la dermatitis atópica. La falta de sueño y vergüenza social debido a las lesiones visibles tienen efectos sustanciales en el bienestar psicosocial de los pacientes y sus familiares. Además, el frotar o rascarse excesivamente puede provocar erosiones con costra, excoriación y el desarrollo posterior de infecciones secundarias.

Manejo de la patología

La dermatitis atópica no puede curarse actualmente; por lo tanto, el objetivo del tratamiento es mejorar los síntomas y lograr el control de la enfermedad, entendido como prevenir la aparición de brotes.

Se debe empezar tratando la sequedad generalizada de la piel. Para ello, el uso frecuente y generoso de emolientes es de suma importancia. Los emolientes suavizan la piel mediante el suministro de lípidos exógenos y reducen la pérdida de agua mediante la formación de una capa oclusiva. Los humectantes agregados como la urea, la glicerina y el ácido láctico pueden aumentar aún más la retención de agua en el estrato córneo. Para evitar reacciones irritantes y alérgicas, se deben usar emolientes con pocos ingredientes y sin fragancias y perfumes.

La elección de los emolientes debe satisfacer las necesidades individuales del paciente, es decir, edad, área corporal, agudeza, clima y preferencias individuales. Las cremas con contenido de lípidos intermedio se aplican mejor en áreas grandes y subagudas. Los ungüentos son más ricos en lípidos, proporcionan más lubricación y oclusión, y son útiles para el tratamiento de áreas secas y liquenificadas. Las lociones tienen un alto contenido de agua y se pueden usar para enfriar o secar lesiones fuertemente inflamadas y supurantes. Los emolientes deben usarse al menos dos veces al día en todo el cuerpo, incluso después de los baños.

En caso de exacerbaciones agudas, se usarán corticosteroides tópicos o inhibidores tópicos de la calcineurina. Si el trastorno no se puede controlar con medidas tópicas, se usará fototerapia a corto plazo. Cuando el tratamiento tópico y la fototerapia fallan, se requieren terapias inmunosupresoras sistémicas.

Prevención de las exacerbaciones

Como mencionado anteriormente, las personas con dermatitis atópica deben evitar los desencadenantes de exacerbaciones de su patología. Estas pueden desencadenarse por infecciones virales, alérgenos alimentarios, cosméticos, fragancias, clima y otras causas.

Al sufrir dermatitis atópica, se suelen tolerar mal los climas extremos, ya que pueden provocar sudoración y piel seca, lo que inicia el prurito. Los jabones, los baños de burbujas y los geles de ducha deben reemplazarse por limpiadores sin perfume y sin jabón con un pH neutro a bajo.

En la infancia, se ha descubierto que la lana es un desencadenante conocido de dermatitis atópica. La exposición a alérgenos ambientales como los ácaros del polvo, el polen, el moho, el humo del cigarrillo y la caspa de los animales pueden exacerbar los síntomas de dermatitis atópica.

Productos Ladival® para personas con dermatitis atópicas

Como hemos visto las personas con dermatitis requieren una alta hidratación de la piel con productos que no desencadenen brotes de su patología. Para ellos, Ladival® dispone de los siguientes productos:

Ladival® Hidratante de Verano Niños y Piel Atópica

Su composición rica en Omega3, con activos hidratantes y dexpantenol, calma, nutre y refresca, ofreciendo una hidratación prolongada y un efecto calmante inmediato. Además, debido a su formulación pensada para las pieles más delicadas, repara y mantiene la función barrera protectora de la piel, previene la inflamación e inhibe el picor.

Ladival® After Sun Niños y Piel Atópica

Protege, repara y nutre la piel. Contiene Defensil y dexpantenol, rico en Omega3. Su fórmula SIN respeta la piel y evita reacciones alérgicas.

Ladival® Niños y Piel Atópica

Su fórmula es altamente hidratante, enriquecida con vitamina E y aceites nutritivos. Tiene efecto protector inmediato tras su aplicación. Muy resistente al agua, perfecta para jugar en la piscina o el mar.

También disponible en formato spray.

 

Referencias:

  • Avena-Woods C. Overview of atopic dermatitis. Am J Manag Care. 2017;23(8 Suppl):S115-S123.
  • Weidinger S, Novak N. Atopic dermatitis. Lancet. 2016;387(10023):1109-1122.

Comentarios

2 comentarios de “Todo lo que debes saber de la dermatitis atópica

  1. Milena paternina dice:

    Hola a mi me pasa eso bueno no se que pueda ser precisamente la picazón que me da en la piel en toda la piel con brotes me da en cualquier momento cuando mi cuerpo entra en calor corriendo o haciendo cualquier cosa que que ajite mi cuerpo

    • Ladival dice:

      Hola Milena! Por lo que nos comentas, creemos que el picor no es debido a un brote de dermatitis atópica, sino que viene producido por la dilatación de tus capilares durante periodos de esfuerzo o ejercicio. No obstante, siempre recomendamos consultarlo con un médico especialista.

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