Blog

Vuelta a la rutina y al cuidado de las manchas de la cara

Vuelta a la rutina

Han acabado las vacaciones para la gran mayoría de la gente, volvemos a la rutina y empieza el curso escolar. Septiembre es un mes lleno de actividad, pero antes de comenzar con todo, es hora de observar nuestra piel: ver qué ha cambiado con el sol del verano, si tenemos manchas o si se han acentuado las existentes. Es el momento de seguir cuidando nuestra piel.

Conocemos de antemano que el sol del verano, el calor intenso y seco, la sal, el agua de la piscina o el mar, son factores que afectan a nuestra piel. Además, a veces nos vamos de vacaciones y “desconectamos” tanto, que hasta olvidamos nuestra rutina facial. Tras el verano, la piel puede estar más sensible: se puede deshidratar, tener menos luminosidad o que aparezcan o empeoren las manchas. Septiembre es entonces un tiempo propicio para, sin falta, seguir cuidando nuestra piel.

Y una pregunta importante: ¿te has protegido correctamente del sol este verano?

Antes de contestar, hay que detenerse a pensar si cuando hemos estado expuestos al sol hemos llevado ropa que nos cubra, si hemos estado a la sombra el máximo tiempo posible, si hemos usado sombrero y gafas de sol, y si nos hemos aplicado protección solar (de forma correcta). Lo que ocurre, es que las manchas en la piel están relacionadas con la exposición solar, porque los melanocitos -que son las células que producen melanina-, se activan con la radiación ultravioleta. Las manchas se correlacionan con un aumento de la actividad del melanocito o de la melanina.  Si estamos bien protegidos del sol, aparecerán menos manchas y/o empeorarán menos que si no nos protegemos.

Observa tu piel, puedes tener algunos lentigos, que son esas manchas marrones que aparecen en la cara después del verano, o que podemos ir acumulando a lo largo de los años en las manos o en la parte alta de la espalda, tras muchas quemaduras solares. Si ya tenías melasma -esas manchas marrones simétricas en la cara-, el verano puede haberlas empeorado. Ante nuevas lesiones o cambios, recuerda consultar con tu médico especialista en la piel, el dermatólogo.

Y volviendo a septiembre, la rutina y, sobre todo, la rutina facial, vamos a enumerar lo que no debes dejar de hacer para que esas manchas comiencen a mejorar:

  1. Evita la exposición solar de forma directa en la cara sin estar protegido.
  2. Usa protector solar, no sólo este otoño, sino todo el año. La recomendación es un factor de protección muy alto (FPS 50), y aplicarlo de forma generosa. Recuerda repetir la aplicación cada dos horas. Lo ideal es incluirlo dentro de la rutina facial y aplicarlo tras tu crema hidratante o tu cosmético antioxidante. Si aplicamos maquillaje, el maquillaje va después del fotoprotector solar. Recuerda también que existe la posibilidad de usar fotoprotector con color, que protege y aporta un tono unificado a la piel en un solo gesto. Desde Ladival queremos hablarte de Ladival Acción Anti-manchas® FPS50+ con y sin color. Se trata de un fotoprotector de textura fluida y acabado seco, muy cómodo de aplicar, gracias a la combinación de Delentigo y Niacinamida, dos potentes agentes despigmentantes que tienen acción selectiva sobre las áreas hiperpigmentadas.
  3. No fumes.
  4. Hidrata tu piel con un cosmético adecuado. Esto significa que, si tienes la piel con tendencia mixta o grasa, lo mejor es elegir un gel-crema oil free. En cambio, si tienes la piel seca, elige una crema con textura más grasa.

Trata tus manchas de forma específica. Si es preciso, acude al médico especialista en piel, el dermatólogo, para que realice un diagnóstico y establezca un tratamiento adecuado. Los tratamientos tópicos incluyen la fotoprotección, los antioxidantes, los despigmentantes, y los ácidos con efecto “peeling”, como el glicólico o los retinoides.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.